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Despierta tus Sentidos para vivir Plenamente

  • Writer: Lucía
    Lucía
  • Jul 25
  • 4 min read

Últimamente he estado en un periodo de profunda sensualidad, un periodo en el que todos mis sentidos se han despertado y siento la rutina, lo común y mundano con mayor intensidad. Es como si todo hubiera cobrado más color, más energía, y más sintonía con lo divino.


El otro día, tras una larga meditación, me di cuenta de la profundidad con la que podía experimentar cada detalle, cada color, cada textura... y como lo cotidiano empezó a sentirse más en sintonía con lo divino. Cuando empezamos a vivir con plenitud como mujeres, comenzamos a entregarnos al momento presente y podemos ver nuestra realidad, nuestra rutina diaria y el día a día con otros ojos. Todo se vuelve más claro, más vívido, más emocionante, más alegre y lleno de vida. 


Cuando experimento estos momentos en los que me siento muy anclada en el momento presente y conectada con mi cuerpo, recuerdo hace unos años cuando atravesaba grandes periodos de estrés, siempre con prisas, siempre pensando en lo que tenía que hacer, siempre sintiendo que no era suficiente. Sentía los músculos rígidos, mis pensamientos daban vueltas sin cesar y la vida se sentía monótona... Día tras día, la misma falta de emoción, la falta de alegría y de experiencias intensas y placenteras. Poco a poco, comencé a conectar con mis sentidos… Primero, calmando mi mente mediante la meditación, y luego, incorporando la atención plena y la presencia a mi rutina diaria. Al final, me di cuenta de que puedo vivir cada día con ilusión y plenitud, sin estar constantemente esperando un momento especial. 


Hoy quiero compartir con ustedes maneras sencillas de integrar la consciencia y sensualidad en su rutina diaria, activando sus sentidos para abrazar su esencia, su feminidad. La sensualidad no necesariamente involucra la sexualidad, pero si ayuda a potenciarla. Sensualidad en cómo habitamos nuestro cuerpo como mujeres, en cómo experimentamos nuestro día a día con todo los que nos rodea y cómo sentimos y leemos el lenguaje de nuestro cuerpo. Exploramos diferentes formas de despertar la vista, el tacto, el olfato, el gusto y el oído. 


Vista

Al empezar a incorporar más tranquilidad a mi vida, me di cuenta de lo mucho que me atrae la belleza, la simetría y la estética. Me pierdo contemplando la belleza de la naturaleza o de mi entorno. Como he estado viajando constantemente durante los últimos cuatro años, me encuentro buscando la belleza y apreciando las diferencias entre culturas, arquitectura, rituales y la vida cotidiana donde sea que voy. Para despertar tu percepción, puedes…

  • Pintar, dibujar, hacer cerámica… involucrarte en cualquier tipo de arte visual que te permita convertir tus pensamientos en realidad

  • Dedicar tiempo a observar y contemplar una obra de arte, ya sea una escultura o una pintura. 

  • Visitar un museo o una cafetería con encanto, que aporten novedad a tu entorno y te permitan apreciar diferentes decoraciones, colores y texturas.

  • Dar un largo paseo por la naturaleza, prestando atención a los diferentes árboles, texturas, colores, etc.


Tacto 

Para incrementar el sentido del tacto, me gusta experimentar el sentido del tacto suave en mí misma. Hacerme masajes con aceites naturales de alta calidad como el de almendras, rosa mosqueta, coco o argán. Disfruto del proceso con intención, sintiendo la suavidad de mi piel. También me gusta experimentar con las telas naturales: lino, seda, algodón. También puedes disfrutar de sábanas suaves, acariciar flores y plantas, y sentir la textura de las hojas y los pétalos.


Olfato

Para deleitarme con el sentido del olfato… Me gusta disfrutar de un buen perfume o aceites puros esenciales como el jazmín, la lavanda, rosas, ylang ylang o geranio. O también disfrutar de perfumes de hace muchos años que me traigan recuerdos de mi infancia, de mi ciudad natal, de mi país y de mi cultura en general. También me gusta oler fragancias más vibrantes, lujosas y exóticas que me permiten conectar con una frecuencia de abundancia. Pero también, volver a la naturaleza, dar un paseo por la orilla del mar y dejar que la brisa marina acaricie mi piel y oler esa brisa salada y fresca. También puedes…

  • Dar un paseo por el bosque y despertar tu sentido del olfato con el aroma de la tierra, la madera y el barro

  • Encender una vela con un aroma desconocido o una varita de incienso. 

  • Preparar una deliciosa comida con tus especias favoritas. 

  • Visitar un mercado local y descubrir diferentes especias. 

  • Disfrutar de tu té o café con calma.

  • Respira hondo varias veces antes de dar el primer sorbo.


El gusto 

Despertar nuestro sentido del gusto puede mejorar nuestra relación con la comida. Nos ayuda a evitar comer en exceso y a mejorar la digestión. Conectar con nuestro cuerpo antes de elegir cada comida, preguntándonos qué nos pide, no por gula o indulgencia, sino por lo que necesita para tener los mejores niveles de energía y vitalidad. Tomarnos el tiempo para saborear, hacer una pausa antes del primer bocado, respirar profundamente varias veces, sentir el alimento en la boca, masticar y saborear. Cuando nos tomamos el tiempo para disfrutar de nuestras comidas, estas se vuelven más nutritivas, más fáciles de digerir y, además, es una forma de honrarnos a nosotros mismos y a nuestro cuerpo.





Escuchar Permítete escuchar una pieza musical que te guste. Presta toda tu atención durante esos 4 o 5 minutos, observa el cambio de melodía, la armonía de las notas. También puedes dar un largo paseo y escuchar los sonidos de la naturaleza: el susurro de las hojas al viento, las olas del mar, el canto de los pájaros. O quizás vives en una ciudad multicultural y empiezas a prestar más atención a los idiomas que se hablan: observa los diferentes sonidos, las distintas vocales, los distintos tonos. Participa plenamente en las conversaciones y elige escuchar ideas, música y sonidos de la naturaleza que nutran y eleven tu espíritu.


 
 
 

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